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 Hojas de estilo



HTML adolece de las limitaciones propias de un sistema de marcado ideado con objetivos muy alejados de los que actualmente se exige que cumpla el web design. Aun cuando estas limitaciones puedan parecer marginales a los ojos de los neófitos, resultan un peso, que conduce en muchos casos a la inmovilidad, para los profesionales formados en la gráfica tradicional. Colocar una imagen, crear una pancarta lateral, justificar texto en HTML se convierte en un problema cuya resolución es posible sólo con el uso de instrumentos nacidos con otra finalidad (las tablas, por ejemplo, en el 90% de los casos se utilizan para disponer elementos en la página, en lugar de servir para ordenar datos).
El problema, en términos algo más técnicos, tiene relación con la clásica separación SGML entre estilo, contenido y estructura. El HTML "tradicional" no sólo no satisface esta condición, sino que, por el contrario, acrecienta la no separación.

Pero ¿qué significa separar el estilo de los contenidos?. Tomemos un sitio web de complejidad media, con un número de páginas HTML igual a 100. Pongamos que el tipo adoptado para tratar los temas sea un "arial" de cursiva. Con los instrumentos clásicos de HTML el código para obtener este resultado sería:

<FONT FACE="ARIAL"><I>Texto de la página</I></FONT>

que debería repetirse en todas y cada una de las 100 páginas del sitio, en la apertura y cierre del texto para formatear. Sencillo, obvio y, desde un cierto punto de vista, banal. Pero ¿qué sucede si decidimos cambiar el tipo de fuente a todas las páginas? No tenemos más remedio que ir abriendo las 100 páginas e ir cambiando en todos los casos el nombre "arial" por el de la nueva fuente. Un webmáster medianamente capaz puede tardar algunas decenas de minutos en la operación, que llegarán a convertirse en horas si se trata de sitios de grandes dimensiones. Pues bien, esta pérdida de tiempo es una consecuencia directa de la no separación entre estilo y contenido: el primero (la marca FONT) no está separado del segundo (el texto de la página).
Es fácil deducir que la solución de este problema radica en la separación entre los dos elementos citados, la cual se obtiene en la práctica adoptando las Hojas de Estilo en Cascada (Cascading Style Sheets). En lo que sigue denominaremos con el acrónimo CSS a estas hojas de estilo que fueron introducidas en el web publishing hace ya tiempo, pero que sólo en los últimos meses han experimentado una difusión generalizada.

Con la expresión "en cascada" se hace referencia a una de las características principales de este método: la que permite incorporar en el documento distintas hojas de estilo, cada una de las cuales, según una serie de reglas jerárquicas, tendrá prevalencia sobre la otra.
Las CSS fueron introducidas por Microsoft a partir de la tercera versión de Internet Explorer, mientras que Netscape incorpora su soporte parcial sólo a partir de su cuarta versión. Quien accede con un navegador obsoleto a un documento formateado con CSS se encontrará ante una página gestionada por las opciones por defecto del navegador (el fondo, por ejemplo, será gris; el tipo de fuente, "times new romans"; etc.).
Las CSS han sido oficialmente reconocidas y normalizadas por el W3C (consorcio internacional cuyo objeto es el establecimiento de estándares relacionados con el web), en sus disposiciones "CSS1" primero, y "CSS2" después. Para mayores detalles, remitimos a estos documentos oficiales.

El tema de las CSS es demasiado complejo para tratarlo aquí, dado que requiere un estudio amplio y pormenorizado. Por ello, hemos decidido dedicar al tema una sección completa de HTMLpoint, de manera que puedas profundizar y aclarar todas las cuestiones relacionadas con las CSS. Para más detalles, haz clic aquí.


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